Su mano derecha, el ministro Carlos Bianco, reconoció por primera vez que podrían separar los comicios en la provincia

El gobierno de Axel Kicillof siempre disimuló su interés por desdoblar las elecciones provinciales, ya que la decisión lo enfrenta a Cristina Kirchner. Desde La Plata respondía que primero debía definirse si habrá Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) antes de decidir. Pero ahora, Carlos Bianco, mano derecha de Kicillof, reconoció por primera vez que el desdoblamiento en la provincia de Buenos Aires “es una posibilidad”.

Si se desdobla, el peligro para Cristina Kirchner es que Kicillof y los intendentes le quiten el cuerpo a la campaña nacional y apuesten todas sus fichas a los comicios locales.

En declaraciones al programa Es un Montón, por Radio Provincia, Bianco admitió el desdoblamiento de las elecciones en la Provincia ““es una posibilidad que dependerá de cómo se configure el escenario electoral nacional”.

“Quedó claro que sólo con el peronismo no pudimos ganar las elecciones a nivel nacional; sí en la Provincia, donde se ganó tres el año pasado”, puntualizó.

Bianco defendió las PASO, que el gobierno de Javier Milei quiere anular para recortar el gasto electoral. El minsitro de Gobierno bonaerense sostuvo que las primarias “fortalecen el sistema de partidos políticos y la democracia”.

El ministro de Kicillof también criticó la boleta única. “Yo creo que ese sistema debilita los partidos políticos y la democracia, porque al tener que poner la cruz en un nombre, empezás a pensar en individualidades y no en proyectos políticos”, argumentó. Los defensores de la boleta única sostienen que se reducirá el gasto electoral y la posibilidad de irregularidades como el ocultamiento de las papeletas de los partidos con menos posibilidad de fiscalización.

Estimó que ese método “va a tender a que aparezcan muchos candidatos cuyo mérito sea sólo ser conocidos, no representar un proyecto político determinado”. En ese contexto “las PASO pierden un rol”.

A fin de año, Kicillof había desacelerado, el plan para desdoblar los comicios en la provincia de Buenos Aires.Y quedó condicionado a la eliminación de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) por parte del Congreso de la Nación.

Ahora, Milei está cerca de suspender las PASO con una ley en el Congreso, durante el período de sesiones extraordinarias del verano.

Kicillof no forzará en la Legislatura la aprobación de una ley para suspender o eliminar las primarias, dado que la derogación de la ley impulsada a nivel nacional por Néstor Kirchner no tiene apoyo de La Cámpora. La ley que obliga a la simultaneidad de las PASO en provincia y en Nación fue dictada por Néstor Kirchner en 2009 al vicegobernador Daniel Balestrini por teléfono, para evitar que los intendentes y el gobernador jueguen por fuera de los intereses del gran armador nacional.

La historia se repite: Cristina Kirchner tiene el mismo instrumento legal a su favor para evitar que Axel Kicillof tome impulso en su carrera a la presidencia de la Nación. Kicillof no tiene legisladores ni consenso interno para forzar esa derogación. Cristina Kirchner ya dijo en Moreno, el lunes último, que separar los comicios sería un error. Le marcó un límite político. Y sobre todo legislativo, ya que nadie en Unión por la Patria avanzará en la Legislatura sin la aprobación de la flamante presidenta del Partido Justicialista.

Kicillof se resignará a un escenario de votación con dos boletas y dos urnas concurrentes, si el Congreso no elimina las PASO. No fijará por decreto una fecha de elecciones generales en provincia distinta a la nacional si antes no se eliminan las primarias. En caso que el Congreso elimine las PASO, retomará la iniciativa, admitió una fuente con acceso directo al gobernador.

Por ahora Kicillof aún espera un diálogo directo y privado con Cristina Kirchner para ordenar el escenario hacia 2025. No una serie de directivas públicas que a ojos de la tropa del gobernador resultaron más parecidas a un monólogo que a un intercambio de ideas, como el discurso que le expresidenta pronunció en la cumbre realizada en Moreno. Una unidad forzada, donde el gobernador fue reprendido en público, sin nombre y apellido.

Más tarde, ante el PJ nacional, Cristina Kirchner fue más clara al cuestionar el plan de desacople de Kicillof y argumentar que hay dirigentes convertidos en militantes electorales. El tiro fue directo. Aun en ausencia, Kicillof tomó nota: avanzar sería ponerse enfrente de la presidenta del Partido Justicialista. Desaceleró. Y revindicó en público a Cristina Kirchner, como conductora.

“Se tiene que ordenar la política para el tratamiento de la reforma electoral, algo que no está sucediendo”, dijo una fuente de Unión por la Patria en la Legislatura provincial, que habla directo con el gobernador.