El endeudamiento familiar continúa en aumento y la morosidad alcanzó el 11,5% de la cartera total de préstamos, el nivel más alto desde 2004.

Según datos del Banco Central, los atrasos en tarjetas de crédito llegaron al 11,7%, mientras que en los préstamos personales ascendieron al 14,2%.
La situación también afecta a las billeteras virtuales, donde el nivel de mora alcanza el 30,5%, mientras que cerca del 11% de los deudores son considerados irrecuperables. Este escenario encendió las alarmas tanto en el sistema financiero como en distintos sectores políticos.
Frente a esta realidad, legisladores de diferentes bloques presentaron proyectos en el Congreso para aliviar el sobreendeudamiento de las familias. Las iniciativas incluyen planes obligatorios de refinanciación con plazos de entre 36 y 60 cuotas, además de la eliminación de intereses punitorios y otras penalidades.
Entre las propuestas también figuran límites para que las cuotas no superen entre el 30% y el 35% de los ingresos familiares, restricciones al cobro de intereses sobre intereses y la creación de mecanismos que permitan reorganizar las deudas de manera más accesible para los consumidores.
Uno de los proyectos con mayor respaldo fue impulsado por diputados de Unión por la Patria y plantea declarar la emergencia crediticia por 24 meses, establecer un régimen de desendeudamiento y crear un fondo destinado a adquirir y reestructurar las obligaciones financieras de los hogares afectados.
Desde el sector bancario expresaron su rechazo a las iniciativas que impliquen medidas obligatorias. No obstante, señalaron que varias entidades ya ofrecen alternativas de refinanciación para clientes con dificultades de pago, incluyendo consolidación de deudas y planes especiales para saldos de tarjetas de crédito.
