En medio de la interna libertaria, el Gobierno avanzó con cambios en el área de Justicia y confirmó la designación de Juan Bautista Mahiques, en un movimiento que expone una nueva reconfiguración del poder dentro de la Casa Rosada.

La salida de Mariano Cúneo Libarona, tras varios meses de negociaciones y un “operativo contención”, abrió la puerta para el desembarco de un perfil más joven, con vínculos en el ámbito judicial y consenso en distintos sectores.

Detrás del nombramiento aparece con fuerza la figura de Karina Milei, quien comenzó a extender su influencia sobre áreas estratégicas del gabinete que hasta ahora orbitaban en torno al asesor presidencial Santiago Caputo. Las designaciones de Mahiques y de Santiago Viola son interpretadas dentro del oficialismo como parte de una estrategia de consolidación del poder de la secretaria general, en un contexto de tensiones internas y reacomodamientos tras las últimas elecciones.

El cambio también refleja una modificación en la estructura de poder del oficialismo. En sectores cercanos al Gobierno aseguran que el histórico “Triángulo de Hierro” ya no existe como tal y que la dinámica actual responde a “dos socios principales y un gerente”. Mientras tanto, el nuevo ministro de Justicia ya anticipó que buscará dinamizar el área, acelerar el envío de pliegos de jueces y fiscales al Senado y avanzar con reformas pendientes dentro del sistema judicial.