Investigadores de la Universidad Técnica de Múnich desarrollaron un robot capaz de encontrar objetos perdidos utilizando inteligencia artificial.

Este innovador sistema combina comprensión de imágenes con modelos de lenguaje, lo que le permite buscar con lógica similar a la humana, pero con la precisión de una máquina. Según sus creadores, se trata de uno de los primeros avances que integra este tipo de capacidades en una tarea concreta del mundo real.

El robot, con una estructura similar a un palo de escoba equipado con cámaras, crea mapas tridimensionales del entorno en tiempo real mientras analiza información disponible en Internet. De este modo, no solo detecta objetos, sino que también entiende dónde es más probable encontrarlos: por ejemplo, sabe que unos anteojos pueden estar sobre una mesa o un vaso en una superficie cercana. Esta combinación de percepción espacial y conocimiento contextual le permite ser hasta un 30% más eficiente que una búsqueda aleatoria.

Además, el sistema puede recordar experiencias previas y comparar imágenes para identificar cambios en el entorno con una precisión del 95%. El próximo paso del desarrollo apunta a que el robot pueda interactuar físicamente con su entorno, abriendo cajones o armarios para encontrar objetos fuera de la vista, lo que ampliaría significativamente su utilidad en tareas cotidianas.