Santiago Leonel Budini, de 22 años, se sienta en el banquillo de los acusados por la agresión fatal contra el joven de 20 años y las graves lesiones provocadas a su amigo. El Ministerio Público Fiscal solicitó 10 años de prisión bajo la figura de dolo eventual, mientras que la querella reclama una condena de 15 años.

A casi once meses de una madrugada que conmocionó al ambiente nocturno de la capital tucumana, este martes 18 de agosto comenzó formalmente el juicio oral y público por el homicidio de Federico Toledo, el joven de 20 años que perdió la vida frente a un boliche ubicado sobre la avenida Sarmiento al 1200.

En el banquillo de los acusados se encuentra Santiago Leonel Budini, de 22 años, quien enfrenta severos cargos formulados por la Unidad Fiscal de Homicidios II, encabezada por Carlos Sale. Durante la apertura del debate, la acusación pública estuvo representada por el auxiliar de fiscal Miguel Fernández, junto al equipo de investigadores integrado por Eduardo Ricciuti y Luciana Rozada.

En su exposición inicial, el Ministerio Público Fiscal adelantó que pedirá una condena de 10 años de prisión de cumplimiento efectivo para Budini, acusándolo como autor del delito de homicidio simple con dolo eventual en perjuicio de Toledo, en concurso real con tentativa de homicidio simple por las graves lesiones propinadas al amigo de la víctima, Mateo Martí. Por su parte, la querella particular que representa a los familiares acompañó la hipótesis fiscal, pero elevó la pretensión punitiva a 15 años de cárcel.

El hecho y la teoría del caso: entrenamiento y letalidad

El luctuoso episodio se registró durante la desconcentración nocturna del sábado 20 de septiembre de 2025 en una de las arterias más concurridas de la vida social capitalina. De acuerdo con la reconstrucción técnica presentada por la Fiscalía, Budini utilizó su formación previa y conocimientos avanzados en deportes de combate —específicamente boxeo y taekwondo— para atacar de forma certera a los jóvenes.

El relato acusatorio detalla que, en primera instancia, el agresor arremetió contra Mateo Martí, a quien le provocó una fractura de nariz, fractura de la pared anterior del seno maxilar derecho y una severa desviación del tabique nasal mediante impactos directos al rostro.

Inmediatamente después, Budini dirigió su ataque hacia Federico Toledo. El impacto seco en la zona facial le causó a la víctima un traumatismo encefalocraneano grave que desencadenó un paro cardiorrespiratorio central, provocándole el fallecimiento de manera instantánea sobre la vereda del local bailable, sin que las maniobras de auxilio lograran reanimarlo.

Un debate con decenas de testigos y antecedentes previos

El tribunal tiene previsto extender las audiencias testimoniales y la producción de pruebas hasta el próximo 31 de agosto. A lo largo del debate desfilarán decenas de personas citadas por las partes, entre quienes se encuentran los amigos de la víctima que presenciaron la agresión, transeúntes ocasionales, el personal de seguridad privada y el propio dueño del establecimiento nocturno.

Entre las declaraciones más esperadas figura el testimonio de la expareja del acusado y el relato de otro joven que habría sido víctima de un ataque similar atribuido a Budini años atrás, hecho por el cual habría permanecido internado tres días en estado de coma. Estas pruebas buscan respaldar el patrón de conducta violenta y la idoneidad física del imputado como factor determinante en el desenlace letal.

Asimismo, expondrán los efectivos policiales que actuaron en los primeros minutos tras el hecho y los peritos del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), quienes darán cuenta de los estudios forenses, planimétricos y de cámaras de seguridad que terminaron de cerrar el cerco probatorio sobre el ataque.