La misión Artemis II de la NASA marcó el regreso de los vuelos tripulados a la órbita lunar tras más de 50 años.

A bordo de la nave Orión, cuatro astronautas iniciaron un viaje histórico impulsados por el cohete SLS, en una misión que no solo busca avanzar en la exploración espacial, sino también acercar la experiencia al público mediante herramientas digitales que permiten seguir el recorrido en tiempo real y en 3D.

A diferencia de misiones anteriores, la NASA habilitó plataformas como el sitio AROW y su aplicación oficial, donde se puede rastrear la ubicación de la nave, su distancia a la Tierra y la Luna, y otros datos técnicos en tiempo real. Estas herramientas incluso incluyen funciones de realidad aumentada, lo que permite a los usuarios visualizar la trayectoria de Orión y comprender cada etapa del viaje de forma interactiva desde cualquier dispositivo.

La misión tiene una duración estimada de 10 días, durante los cuales la tripulación realiza maniobras clave como la inyección hacia la Luna, simulacros de emergencia y observaciones del satélite. El punto más cercano al cuerpo lunar ocurre alrededor del sexto día, incluyendo un período sin comunicación al pasar por su lado oculto. Luego, la nave inicia el regreso a la Tierra, culminando con una reentrada a altísimas temperaturas y un amerizaje en el océano Pacífico, donde los astronautas son rescatados.