Autoridades y especialistas deberán realizar pericias veterinarias e inspecciones ambientales para determinar las causas del deceso de los animales y evaluar los posibles riesgos sanitarios para la zona.
Una escena estremecedora encendió las alarmas de los vecinos de la zona este de la capital tucumana y generó un inmediato revuelo en redes sociales. Un video registrado por un transeúnte desde la estructura del puente de San Cayetano captó el momento en que varios cadáveres de caballos yacen a la deriva sobre las aguas del río Salí, provocando profunda conmoción y un fuerte llamado de atención sobre la situación sanitaria y ambiental del sector.
En las imágenes que llegaron a nuestra redacción se puede apreciar a un grupo numeroso de equinos flotando en la corriente con un avanzado estado de descomposición, evidenciado por sus cuerpos visiblemente hinchados. El hallazgo no solo impactó por la crudeza de las tomas, sino por la inusual cantidad de animales agrupados en un mismo punto del recurso hídrico más importante de la provincia.
Hasta el momento, las fuentes oficiales no han emitido un parte confirmatorio sobre la fecha exacta en que se registró el material audiovisual ni sobre las circunstancias precisas que desencadenaron la mortandad. El hermetismo y la falta de datos preliminares mantienen abiertas múltiples hipótesis entre los investigadores y las organizaciones proteccionistas de la provincia.
La principal incógnita gira en torno al origen del deceso masivo. Entre las líneas de investigación que deberán abordar las autoridades competentes se contempla si los equinos fueron víctimas de actos de crueldad o maltrato animal, si padecieron un brote epidemiológico violento derivado de alguna enfermedad infectocontagiosa, o si perecieron por causas naturales en predios cercanos y fueron arrojados deliberadamente al cauce para deshacerse de los restos.
Para arrojar luz sobre este episodio, resulta urgente la intervención de la Policía de Delitos Ambientales, la fiscalía de turno y los equipos de peritos veterinarios de la provincia. Los especialistas deberán apersonarse en las márgenes del río Salí para llevar a cabo la toma de muestras, determinar el tiempo aproximado que llevan los restos en el agua y realizar las autopsias correspondientes que precisen la causa eficiente de la muerte.
Más allá del eventual delito tipificado por la Ley de Protección Animal, la presencia de restos biológicos en descomposición dentro del curso del río Salí representa un severo peligro para la salud pública. Los deshechos orgánicos en contacto directo con el agua generan un foco de contaminación biológica preocupante, especialmente para las familias que residen en los asentamientos y barrios populares colindantes a la zona de San Cayetano y zonas de influencia aguas abajo.
La comunidad permanece a la espera de un operativo de extracción inmediato para retirar los restos del cauce y evitar mayores complicaciones ambientales, al tiempo que se exige la identificación de los responsables de este lamentable hecho.
¿Qué medidas de control y fiscalización sanitaria consideran necesarias en la ribera del río Salí para evitar que este tipo de episodios vuelva a repetirse?
