El Gobierno intensifica las negociaciones con gobernadores para asegurar los votos necesarios que permitan aprobar la modificación de la Ley de Glaciares en Diputados.

El ministro del Interior, Diego Santilli, encabeza una ronda contrarreloj de reuniones en Casa Rosada con mandatarios de provincias mineras, en un intento por garantizar respaldo político a una iniciativa que el oficialismo considera clave para atraer inversiones y demostrar gobernabilidad.

En este contexto, la estrategia oficial incluye acuerdos financieros con las provincias, como adelantos de coparticipación y la firma de compromisos para saldar deudas. Entre ellos, se destaca el acuerdo con Santa Fe por una deuda previsional de unos 120 mil millones de pesos. A cambio, el Ejecutivo busca consolidar el apoyo de los legisladores provinciales y llegar a la sesión con un dictamen favorable para aprobar la ley.

El debate se desarrolla en un clima de alta tensión política. Durante el tratamiento en comisiones hubo cuestionamientos de la oposición por presuntos conflictos de interés de funcionarios vinculados al sector minero, mientras que desde el Gobierno rechazaron las críticas y defendieron el proyecto. La sesión en Diputados se anticipa extensa y conflictiva, en un escenario marcado por fuertes diferencias sobre el impacto ambiental y económico de la norma.