La CGT volvió a cuestionar con dureza la reforma laboral reglamentada por el Gobierno nacional y advirtió que podría profundizar las medidas de protesta.
El cosecretario general de la central obrera, Cristian Jerónimo, aseguró que los cambios impulsados por la gestión de Javier Milei no generaron empleo y, por el contrario, afectaron derechos de los trabajadores.

El dirigente sindical sostuvo que desde la llegada del actual Gobierno se registraron cierres de empresas, desinversión y pérdida de puestos laborales. En ese sentido, afirmó que la reforma laboral no cumplió con el objetivo de fomentar el empleo y reiteró el rechazo de la CGT a las modificaciones implementadas.
Las críticas surgieron luego de la reglamentación de distintos aspectos de la reforma mediante el decreto 407, que establece cambios en cuestiones vinculadas a la registración laboral, recibos de sueldo, licencias médicas, desvinculaciones y trámites previsionales. Mientras el Ejecutivo defiende la medida como una simplificación administrativa, la central obrera considera que perjudica a los trabajadores.
Jerónimo también denunció que la normativa busca debilitar el financiamiento de los sindicatos y limitar derechos colectivos e individuales. Además, remarcó que la CGT continuará defendiendo las conquistas laborales frente a lo que calificó como una legislación regresiva.
Otro de los puntos cuestionados por la central sindical es la regulación del derecho de huelga. El dirigente aseguró que las modificaciones impulsadas por el Gobierno contradicen principios reconocidos a nivel internacional y advirtió que el movimiento obrero analiza nuevas acciones de protesta.
En ese contexto, Jerónimo dejó abierta la posibilidad de convocar a un nuevo paro general. Paralelamente, una delegación de la CGT participa de la conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Ginebra, donde expondrá sus objeciones a la reforma laboral y denunciará un presunto avance sobre los derechos laborales y sindicales.
