La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner se dirigió a la militancia esta tarde por primera vez desde que comenzó a cumplir su prisión domiciliaria, como parte de la condena en la Causa Vialidad. A través de un mensaje en audio transmitido a la multitud reunida en Plaza de Mayo, afirmó sentirse “firme y tranquila”, agradeció el respaldo del pueblo y expresó: “Vamos a volver con más unidad y más fuerza”. Además, hizo un llamado a defender la democracia “con las mismas herramientas con que la construimos: sin violencia, con coraje, sin miedo y con amor”.

El mensaje, grabado desde su domicilio en San José 1111, en el barrio de Constitución, donde cumple arresto domiciliario, también incluyó palabras de agradecimiento para quienes le manifestaron su apoyo tras la ratificación de la sentencia emitida por la Corte Suprema la semana pasada. Esta resolución dejó firme la condena de seis años de prisión y la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.

“Quiero agradecerles las increíbles muestras de cariño. Gracias de corazón. Los he escuchado cantar consignas, la marcha, el himno, con mucha pasión”, dijo al inicio. Luego, añadió que se encontraba “firme y tranquila”, aunque lamentó la “prohibición de salir al balcón”, bromeando: “Dios mío, qué cachivaches que son” en referencia a la resolución del Tribunal Oral Federal 2.

Cristina, en un gesto hacia la militancia y mirando hacia el futuro, destacó que lo que más le había gustado en los últimos días había sido escuchar nuevamente el canto de “otra vez vamos a volver”. “No lo hacíamos desde hacía mucho tiempo, tal vez demasiado. Y me gusta porque revela una voluntad de reconstruir un país donde los chicos puedan comer cuatro veces al día, donde en las escuelas haya libros y computadoras, donde los trabajadores lleguen a fin de mes, puedan ahorrar y comprarse una casa, un auto y un terreno. Algo que sea suyo, conseguido con el esfuerzo de su trabajo. Bien peronista”, remarcó.

La expresidenta recordó que en ese país ideal, los jubilados “tenían remedios” y todo esto no era una “utopía”, sino una realidad que vivieron durante los 12 años y medio que estuvo en el poder. “Lo dejamos un país desendeudado, como a las familias y empresas”, apuntó, refiriéndose a su gestión entre 2007 y 2015. Y criticó duramente la gestión de los gobiernos de Mauricio Macri y Javier Milei, calificándolos de “increíble lo que han hecho, lo que han destruido”.

Según Cristina, el modelo económico impulsado por Milei, tarde o temprano, colapsará, no solo por ser “injusto e inequitativo”, sino por ser “insostenible en términos económicos”. “Tiene vencimiento, como el yogurt”, añadió, y recordó las experiencias con los ministros de Economía de la dictadura y el menemismo, Martínez de Hoz y Cavallo, respectivamente.

Para ilustrar las dificultades que enfrenta el gobierno actual, se preguntó: “¿Cómo se sostiene un modelo económico donde la gente tiene que tarjetear la comida del día y no puede pagar la tarjeta? ¿Cómo subsiste un país donde es mucho mejor comprar comida, viajar, comprar ropa afuera, porque es más barata que la de este país?”.

Desde Plaza de Mayo, miles de personas escuchaban atentamente el discurso de la exmandataria. Aprovechó la ocasión para criticar al ministro de Economía, Luis Caputo, a quien acusó de “alquilar dólares” para simular que existen reservas en el Banco Central. “¿Alguien puede pensar que esto es sostenible? Más chanta, imposible”, sentenció.