Del dolor inmenso a la esperanza en Yerba Buena: la inauguración de la clínica oncológica que corona el legado de Fede y Beby
Foto: Redacción Radio Contacto 104.5 MHz
Lo que nació como el último deseo de un joven diagnosticado con leucemia se transformó, gracias a la incansable lucha de su madre, en la primera etapa de la Clínica Hemato-Oncológica de la Fundación FEDEH. En la avenida Perón al 2400 en Yerba Buena, la comunidad tucumana celebra una obra monumental nacida de la resiliencia y el amor inquebrantable.
Un legado que germinó en medio del dolor
La historia de la Fundación FEDEH está profundamente arraigada en el pulso afectivo y social de los tucumanos. Todo comenzó cuando Federico Eduardo Cruz Prats, un joven de apenas 33 años, recibió el diagnóstico de leucemia. Durante su internación y tratamiento en Buenos Aires, lejos de su provincia natal, el joven experimentó en carne propia el enorme desgaste emocional y económico que implica para las familias tener que desarraigarse en busca de atención médica compleja. En medio de esa dura batalla, germinó un propósito: si lograba sanar, crearía en Tucumán un espacio de contención similar.
Aunque Fede no logró vencer a la enfermedad, su promesa no quedó en el olvido. Su madre, cariñosamente conocida como Beby, tomó la posta de aquel sueño y convirtió su propio duelo en un apostolado de vida. Con la ayuda de familiares, amigos, profesionales y la comunidad entera, fundó en 2007 la institución y empujó contra viento y marea cada campaña solidaria para levantar los cimientos del proyecto.
Aunque Beby partió físicamente antes de ver cortar las cintas, el compromiso familiar y el de colaboradores históricos como Martita mantuvieron viva la antorcha. Finalmente, el 14 de octubre de 2026, sobre la avenida Perón al 2400, en Yerba Buena, las puertas de la nueva Clínica Hemato-Oncológica se abrieron en una jornada cargada de lágrimas, memoria y profunda alegría colectiva.
Una clínica modelo orientada al abordaje integral
En su primera etapa funcional, el centro médico inaugurado está diseñado específicamente para la atención ambulatoria, ofreciendo servicios de oncología, clínica médica, tratamientos de quimioterapia y un modelo de abordaje interdisciplinario que incluye contención psicológica para el paciente y su entorno.
Durante el acto inaugural, Marala Cruz Prats, hermana de Federico y actual presidenta de la Fundación, remarcó la esencia de la institución: “La Fundación Fede es un sentimiento fundamentalmente. Mi madre tomó la posta y convirtió su vida en un apostolado para evitar que otros pasen por nuestro mismo calvario”. Por su parte, la coordinadora del área oncológica, la doctora Luisa Medina, enfatizó que el objetivo central es cuidar la sensibilidad humana detrás de cada diagnóstico, un valor que también fue destacado por el ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, quien calificó a la obra como un modelo supremo de solidaridad surgido desde el dolor.
Con la mira puesta en el futuro, la institución ya proyecta una segunda etapa de expansión que incluirá la construcción de habitaciones destinadas a pacientes que requieran internación. De esta manera, Tucumán consolida un refugio de salud donde el amor de una madre y el sueño eterno de su hijo continúan, día a día, salvando vidas y abrazando a las familias que más lo necesitan.
