En una media maratón realizada en Beijing, un robot humanoide desarrollado por la compañía Honor logró un hito histórico al superar el rendimiento de los corredores humanos.
El evento, que reunió a máquinas y atletas en un mismo circuito, evidenció los avances de la robótica aplicada al movimiento y abrió el debate sobre su futuro en el deporte y la industria.

El robot ganador completó los 21 kilómetros en 50 minutos y 26 segundos, superando la marca del ugandés Jacob Kiplimo, quien había establecido el récord humano en 57 minutos. Este resultado marcó la primera vez que una máquina supera a humanos en una prueba de este tipo, con una mejora notable respecto al año anterior, cuando los robots tardaban más de dos horas y media en finalizar el recorrido.
El desarrollo tecnológico detrás del logro incluye diseño basado en atletas de élite, con piernas largas y sistemas avanzados como refrigeración líquida para optimizar el rendimiento. Sin embargo, la competencia también evidenció limitaciones: algunos robots fallaron en la salida o tuvieron problemas de estabilidad, lo que demuestra que aún existen desafíos en autonomía y control en entornos reales.
El impacto del evento fue significativo entre el público, que destacó la velocidad y evolución de estas máquinas. Aunque no todos los robots fueron completamente autónomos, el triunfo del modelo de Honor —que sí cumplió con ese requisito— marca un punto de inflexión. Aun con desafíos pendientes, la carrera refleja cómo la brecha entre el rendimiento humano y el tecnológico se reduce cada vez más.
