La detención de Nicolás Maduro habría sido ejecutada por Delta Force, la unidad antiterrorista de élite de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, señalada como responsable directa del operativo. Desde Washington se confirmó que tanto el mandatario venezolano como su esposa, Cilia Flores, quedaron bajo custodia tras una acción militar cuidadosamente planificada. El presidente Donald Trump elogió públicamente el desempeño de los efectivos involucrados y calificó la misión como “una operación brillante”, destacando el alto nivel de preparación y coordinación.

Conocida formalmente como First Special Forces Operational Detachment–Delta, la Delta Force está integrada por personal altamente entrenado proveniente de distintas ramas del ejército estadounidense. Fue creada en 1977 por el coronel Charles Beckwith, veterano de la guerra de Vietnam y ex miembro de las fuerzas especiales, quien tomó como modelo a las unidades del SAS británico. Durante años, el Pentágono mantuvo en reserva su existencia, reforzando el carácter secreto de esta fuerza especializada.

La misión principal de Delta Force incluye operaciones antiterroristas, rescate de rehenes y acciones de alto riesgo en escenarios hostiles. La unidad opera bajo la órbita del Comando Conjunto de Operaciones Especiales (JSOC), que coordina misiones estratégicas junto a agencias de inteligencia, y es administrada por el Comando de Operaciones Especiales del Ejército. A lo largo de su historia, participó en algunas de las operaciones militares más sensibles de Estados Unidos, tanto dentro como fuera de Medio Oriente.

Entre sus antecedentes más destacados figuran la persecución de Osama bin Laden tras los atentados del 11 de septiembre, el apoyo táctico para la captura del narcotraficante mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán en 2014 y la operación que culminó con la muerte de Abu Bakr al-Baghdadi, líder del Estado Islámico, en Siria en 2019. Ahora, la supuesta captura de Maduro se suma a esa lista de intervenciones de alto impacto geopolítico.

Los integrantes de la Delta Force son seleccionados principalmente entre los Rangers y los Boinas Verdes, y atraviesan uno de los procesos de selección más rigurosos del mundo militar: apenas entre el 5% y el 10% de los aspirantes logra completarlo con éxito. Su entrenamiento los prepara para la captura o neutralización de objetivos de alto valor, operaciones encubiertas en coordinación con servicios de inteligencia y la protección de figuras clave en zonas de conflicto, consolidando a la Fuerza Delta como una pieza central en la estrategia de seguridad de Estados Unidos.