El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, convocó a los jefes de bloque a una reunión este miércoles a las 14 con el objetivo de ordenar el cronograma de trabajo de las sesiones extraordinarias de febrero.
En ese marco, el Gobierno busca avanzar no solo con la reforma laboral —que comenzará su debate en el Senado— sino también con el nuevo Régimen Penal Juvenil, que se tratará en Diputados.

La iniciativa oficial apunta a bajar la edad de imputabilidad a 13 años, un punto que promete generar fuerte debate con la oposición. Legisladores dialoguistas señalaron que, si se conforman las comisiones correspondientes, el proyecto podría empezar a discutirse de inmediato, tomando como base dictámenes ya trabajados el año pasado, para evitar reiniciar el proceso desde cero.
Sin embargo, existen reparos en distintos bloques, incluso aliados históricos del oficialismo. Mientras algunos proponen fijar la edad en 14 años por falta de consenso médico y psicológico sobre los 13, otros advierten sobre la falta de infraestructura, recursos y financiamiento para sostener el nuevo régimen. Coinciden en que sin inversión en centros especializados y programas de reinserción, la reforma corre el riesgo de convertirse en una medida meramente punitiva y de difícil aplicación.
