Un equipo de arqueólogos egipcios anunció un importante hallazgo en la necrópolis tebana, cerca de Luxor, donde descubrieron una cámara funeraria excavada en la roca con 22 ataúdes de madera pintados que aún conservaban momias, además de ocho papiros guardados en recipientes de cerámica.
El descubrimiento fue confirmado por el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto tras una excavación realizada por el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto junto con la Fundación Zahi Hawass para Arqueología y Patrimonio.

Los especialistas determinaron que la cámara no habría sido una tumba original, sino un depósito funerario donde se trasladaron ataúdes de sepulturas más antiguas. Los cofres aparecieron cuidadosamente apilados en capas y filas, con las tapas separadas para optimizar el espacio, lo que sugiere una organización planificada bajo supervisión de autoridades religiosas. Varios de los ataúdes pertenecían a mujeres identificadas como “Cantoras de Amón”, figuras vinculadas a los rituales y ceremonias del culto al dios Amón en los templos de la antigua Tebas.
Entre los elementos más valiosos del hallazgo se destacan ocho papiros, algunos aún sellados con cierres de arcilla, que podrían aportar información inédita sobre rituales funerarios, administración templaria o registros económicos del poderoso clero de Amón. Los investigadores ya iniciaron tareas de restauración de los ataúdes y continúan las excavaciones en la zona para intentar identificar las tumbas originales, lo que permitiría comprender mejor las prácticas funerarias del Tercer Período Intermedio de Egipto
