El pago del medio aguinaldo de junio llega como un alivio para más de 10 millones de trabajadores en Argentina, aunque este año su destino principal será cubrir deudas y gastos cotidianos.

A diferencia de otros períodos, el Sueldo Anual Complementario (SAC) dejó de estar asociado al consumo o el ocio y pasó a cumplir un rol clave en la organización de las finanzas personales.

Según distintos relevamientos, cuatro de cada diez argentinos planean destinar este ingreso extra a afrontar compromisos pendientes o cubrir gastos fijos como servicios y expensas. El cambio de comportamiento se explica por el aumento de la morosidad y la pérdida del poder adquisitivo, en un contexto de tasas de interés elevadas que dificultan la cancelación de deudas.

Especialistas recomiendan utilizar el aguinaldo de manera estratégica, priorizando el pago de obligaciones con mayor costo financiero, como tarjetas de crédito o préstamos personales. También sugieren analizar la situación de cada deuda y, en algunos casos, negociar mejores condiciones de pago para reducir el impacto en el presupuesto familiar.

En cuanto al cálculo, el aguinaldo equivale al 50% del mejor salario mensual percibido en el semestre. Por ejemplo, si el sueldo más alto fue de $1.200.000, el monto a cobrar será de $600.000. En casos de menor antigüedad, se liquida de forma proporcional, y debe abonarse antes de fin de junio, con posibilidad de extenderse algunos días hábiles según la normativa vigente.