Dario Amodei, fundador y CEO de Anthropic, se convirtió en una de las voces más firmes sobre el impacto inmediato de la inteligencia artificial en el empleo.
En entrevistas como la que concedió a Anderson Cooper en el programa 60 Minutes, advirtió que la IA podría eliminar hasta el 50% de los empleos de cuello blanco de nivel inicial en los próximos uno a cinco años y elevar el desempleo al 10% o 20%. Según explicó, tareas habituales de abogados junior, consultores y analistas financieros —redacción de documentos estándar, modelos básicos o presentaciones— ya pueden ser realizadas con alta eficacia por los sistemas actuales.

Amodei sostiene que el cambio será más veloz que en revoluciones tecnológicas anteriores, impulsado por una doble dinámica: el crecimiento exponencial de la capacidad de los modelos y su rápida adopción empresarial. Como ejemplo, reveló que en Anthropic la IA ya escribe el 90% del código, aunque aclaró que automatizar tareas no equivale automáticamente a destruir puestos, sino a redefinir funciones. Aun así, remarcó que sin intervención política y empresarial activa, el impacto laboral será significativo.
Lejos de un enfoque fatalista, el ejecutivo propone medidas como mayor capacitación, concientización pública y una regulación flexible que acompañe la innovación sin bloquearla. Incluso sugirió un impuesto del 3% a las empresas de IA para financiar mecanismos de mitigación del desempleo. Su mensaje, dirigido a legisladores y líderes económicos, es claro: la transformación no puede detenerse, pero aún es posible anticipar sus efectos y redirigir el rumbo antes de que el impacto sea masivo.
