El oficialismo de La Libertad Avanza buscará firmar dictamen de la reforma laboral este miércoles en Diputados para debatirla al día siguiente en el recinto.
Frente a ese escenario, la CGT convocó a un paro nacional con adhesión de gremios estatales y del transporte, lo que implicará la paralización total de colectivos, trenes, subtes y taxis por 24 horas. Desde la Casa Rosada advirtieron que descontarán el día a los empleados públicos que no concurran a trabajar, aplicando el mismo criterio que en huelgas anteriores.
El oficialismo de La Libertad Avanza buscará firmar dictamen de la reforma laboral este miércoles en Diputados para debatirla al día siguiente en el recinto. Frente a ese escenario, la CGT convocó a un paro nacional con adhesión de gremios estatales y del transporte, lo que implicará la paralización total de colectivos, trenes, subtes y taxis por 24 horas. Desde la Casa Rosada advirtieron que descontarán el día a los empleados públicos que no concurran a trabajar, aplicando el mismo criterio que en huelgas anteriores.
Entre los sindicatos, la Unión Personal Civil de la Nación confirmó que adherirá al paro sin movilización, mientras que la Asociación Trabajadores del Estado anunció que marchará al Congreso durante el debate. Su secretario general, Rodolfo Aguiar, sostuvo que buscan mantener presión social para evitar que la ley avance sin manifestaciones en la calle. Desde el sector del transporte, Omar Maturano confirmó la adhesión y la paralización del servicio.
El conflicto se intensificó tras la polémica por el artículo que modificaba el régimen de licencias médicas, que el Gobierno aceptó corregir. El plan oficial es aprobar el proyecto con cambios y devolverlo al Senado de la Nación Argentina para su sanción definitiva. Sin embargo, desde la central obrera advierten que persisten puntos “clave” en discusión, como la ultraactividad de los convenios y la prioridad de acuerdos por empresa, lo que mantiene alta la tensión entre el Ejecutivo y el sindicalismo.

El oficialismo de La Libertad Avanza buscará firmar dictamen de la reforma laboral este miércoles en Diputados para debatirla al día siguiente en el recinto. Frente a ese escenario, la CGT convocó a un paro nacional con adhesión de gremios estatales y del transporte, lo que implicará la paralización total de colectivos, trenes, subtes y taxis por 24 horas. Desde la Casa Rosada advirtieron que descontarán el día a los empleados públicos que no concurran a trabajar, aplicando el mismo criterio que en huelgas anteriores.
Entre los sindicatos, la Unión Personal Civil de la Nación confirmó que adherirá al paro sin movilización, mientras que la Asociación Trabajadores del Estado anunció que marchará al Congreso durante el debate. Su secretario general, Rodolfo Aguiar, sostuvo que buscan mantener presión social para evitar que la ley avance sin manifestaciones en la calle. Desde el sector del transporte, Omar Maturano confirmó la adhesión y la paralización del servicio.
El conflicto se intensificó tras la polémica por el artículo que modificaba el régimen de licencias médicas, que el Gobierno aceptó corregir. El plan oficial es aprobar el proyecto con cambios y devolverlo al Senado de la Nación Argentina para su sanción definitiva. Sin embargo, desde la central obrera advierten que persisten puntos “clave” en discusión, como la ultraactividad de los convenios y la prioridad de acuerdos por empresa, lo que mantiene alta la tensión entre el Ejecutivo y el sindicalismo.
Entre los sindicatos, la Unión Personal Civil de la Nación confirmó que adherirá al paro sin movilización, mientras que la Asociación Trabajadores del Estado anunció que marchará al Congreso durante el debate. Su secretario general, Rodolfo Aguiar, sostuvo que buscan mantener presión social para evitar que la ley avance sin manifestaciones en la calle. Desde el sector del transporte, Omar Maturano confirmó la adhesión y la paralización del servicio.
El conflicto se intensificó tras la polémica por el artículo que modificaba el régimen de licencias médicas, que el Gobierno aceptó corregir. El plan oficial es aprobar el proyecto con cambios y devolverlo al Senado de la Nación Argentina para su sanción definitiva. Sin embargo, desde la central obrera advierten que persisten puntos “clave” en discusión, como la ultraactividad de los convenios y la prioridad de acuerdos por empresa, lo que mantiene alta la tensión entre el Ejecutivo y el sindicalismo.
