Inversores extranjeros y empresarios locales coinciden en que el rumbo económico impulsado por el presidente Javier Milei debe mantenerse más allá de 2027.
Consideran que el equilibrio fiscal, la apertura económica, el fortalecimiento del Banco Central y el cumplimiento de los compromisos de deuda son pilares que deberían consolidarse independientemente de quién gobierne en el futuro.

Las perspectivas macroeconómicas continúan mostrando señales positivas. La inflación sigue en descenso y algunos analistas estiman que podría perforar el 2% mensual en los próximos meses. Además, el mercado cambiario se mantiene estable gracias al ingreso de divisas provenientes de exportaciones y colocaciones de deuda privada, mientras el Banco Central continúa acumulando reservas.
Sin embargo, la mejora de los indicadores macroeconómicos contrasta con una realidad más compleja en la economía cotidiana. Persisten sectores productivos con dificultades, el empleo no logra recuperarse plenamente y el consumo masivo continúa mostrando señales de debilidad, generando preocupación entre empresarios y trabajadores.
Entre los principales reclamos del sector privado figura la elevada carga impositiva, especialmente a nivel provincial y municipal. Diversas entidades empresarias sostienen que estos tributos afectan la competitividad de las empresas nacionales frente a los productos importados y limitan las posibilidades de crecimiento.
Otro problema señalado por los empresarios es el avance del contrabando y la falta de controles sobre productos que ingresan al mercado sin cumplir obligaciones tributarias. Además, advierten sobre la necesidad de fortalecer la fiscalización en plataformas de comercio electrónico para evitar situaciones de competencia desleal.
La paralización de la obra pública también genera inquietud. Desde el sector de la construcción alertan que el deterioro de rutas, puertos e infraestructura básica puede convertirse en un obstáculo para las inversiones y el crecimiento económico. En este contexto, el gran desafío para la Argentina será sostener la estabilidad lograda y demostrar, de cara a las elecciones de 2027, que las políticas económicas pueden mantenerse más allá de los cambios de gobierno.
