Tras varias semanas de turbulencias, un fallo de la justicia estadounidense sobre la expropiación de YPF le dio un respiro al Gobierno nacional.

La decisión de la Corte de Apelaciones de Nueva York, que dejó sin efecto la condena de más de USD 16.000 millones contra Argentina, fue celebrada tanto por el alivio económico como por el impacto político, ya que permitió correr momentáneamente el foco de las polémicas que involucraban a funcionarios del Ejecutivo.

En ese contexto, el oficialismo buscó capitalizar la noticia para recuperar la agenda pública y reforzar su posición. El presidente Javier Milei encabezó un mensaje por cadena nacional y promovió la exposición mediática de funcionarios clave, mientras que Manuel Adorni fue respaldado y ubicado en un rol central pese a las controversias recientes. En la Casa Rosada confían en que el impulso generado por el fallo y una agenda activa de gestión ayuden a dejar atrás las críticas.

Sin embargo, en el Gobierno reconocen que el efecto podría ser limitado y que aún persisten desafíos. La atención está puesta en sostener la iniciativa política, en la evolución de las causas judiciales y en la presentación de la declaración jurada de Adorni, prevista para fines de mayo, así como en su próxima exposición ante el Congreso, donde deberá responder a cuestionamientos sobre su patrimonio.