El fuerte aumento de la morosidad en el sistema financiero generó la aparición de los llamados “deudores zombies”, personas que no pudieron afrontar los préstamos tomados durante el último año y quedaron fuera del acceso al crédito.

Aunque los bancos consideran que la situación comienza a estabilizarse, admiten que cientos de miles de clientes quedaron con antecedentes negativos que les impedirán obtener nuevos financiamientos durante varios años.

Las entidades financieras comenzaron a ofrecer refinanciaciones más flexibles para intentar recuperar parte de las deudas. En muchos casos, proponen tasas cercanas al 25% anual en pesos y plazos más largos para reducir el valor de las cuotas. Sin embargo, reconocen que quienes cayeron en mora mantendrán un scoring crediticio bajo y seguirán limitados para operar tanto en bancos como en fintech.

Actualmente, la mora entre individuos alcanza el 11,2% en los bancos tradicionales, especialmente en préstamos personales y tarjetas de crédito. En el sector fintech y de créditos extrabancarios, el nivel de incumplimiento ya ronda el 25%, lo que implica que una de cada cuatro personas tuvo dificultades para devolver el dinero prestado.

Desde el sector financiero explican que el problema se agravó tras la suba de tasas registrada en el segundo semestre del año pasado y porque la desaceleración de la inflación dejó de “licuar” las cuotas como ocurría anteriormente. Tanto el ministro de Economía, Luis Caputo, como referentes bancarios advirtieron que el sobreendeudamiento y el crédito caro fueron factores centrales en el crecimiento de la mora.