El Gobierno de Javier Milei enfrenta una semana decisiva en la que confluyen tres frentes clave: la difusión del dato de inflación de enero, una movilización de la CGT contra la reforma laboral y debates centrales en el Congreso.
Este martes, el Indec publicará el IPC en un clima de tensión tras la salida de Marco Lavagna y la postergación del cambio metodológico, mientras las estimaciones oficiales y privadas ubican la inflación en torno al 2,5%, con señales de presión en los precios de los alimentos.

En paralelo, el miércoles la CGT se movilizará frente al Congreso para rechazar el proyecto de modernización laboral, sin avanzar por ahora con un paro general. La protesta expone las divisiones internas de la central obrera entre sectores dialoguistas y más duros, mientras el oficialismo confía en contar con los votos necesarios para avanzar en el Senado. El sindicalismo apuesta a influir en los gobernadores y senadores para frenar o modificar los artículos más sensibles del proyecto, especialmente los vinculados al financiamiento gremial.
Ese mismo día comenzará la primera gran prueba legislativa del año para el Gobierno. El Senado debatirá la reforma laboral, eje central de las sesiones extraordinarias, y la Cámara de Diputados avanzará con el tratamiento de la baja de la edad de imputabilidad. Ambas iniciativas forman parte del núcleo del plan de reformas de Milei y se discuten en un Congreso atravesado por negociaciones intensas con las provincias, resistencia opositora y un clima político y social de alta tensión.
