En un contexto de fuerte tensión interna dentro del oficialismo, el presidente Javier Milei participará del Tedeum en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, rodeado por todo su gabinete.
La presencia completa de sus ministros apunta a mostrar una imagen de unidad en medio de las diferencias políticas que atraviesan al Gobierno.

El mandatario estará acompañado por figuras clave como Santiago Caputo y Martín Menem, en una puesta en escena cuidadosamente diseñada para transmitir cohesión. La estrategia busca contener el impacto de las internas y enviar una señal de estabilidad hacia la opinión pública.
En paralelo, el Gobierno reforzó su vínculo con la Iglesia mediante reuniones previas de funcionarios como Sandra Pettovello y Pablo Quirno con autoridades eclesiásticas, incluido el arzobispo Jorge Ignacio García Cuerva, quien encabezará la ceremonia religiosa.
El dato político más relevante será la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien no fue invitada al acto. Su exclusión, decidida desde el entorno presidencial, profundiza la ruptura interna y evita una posible exposición pública de las tensiones con el Presidente.
La jornada incluirá un protocolo estricto: traslado desde Casa Rosada hacia la Catedral, participación en el Tedeum, entonación del Himno Nacional en el Cabildo y, finalmente, una reunión de gabinete encabezada por Milei. El objetivo será intentar ordenar las diferencias internas en un momento clave para la gestión.
