El Gobierno nacional disolvió la Comisión Asesora de Exhibiciones Cinematográficas del INCAA, el organismo encargado de calificar las películas según la edad del público, a través del decreto 50/26. La medida fue anunciada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien celebró el fin de lo que definió como una “veeduría estatal” sobre los contenidos audiovisuales y sostuvo que se trata de un paso hacia una mayor libertad cultural.

El funcionario explicó que, a partir de ahora, cuando un productor clasifique su película como apta solo para mayores de 17 años, esa categoría se aplicará directamente sin revisión del Estado. En los casos de filmes que busquen habilitación para menores, se aceptará la calificación del país de origen o se otorgará un certificado si no la poseen, con posibilidad de ajustes posteriores por parte del INCAA. Además, se flexibilizó el acceso de menores a películas de cualquier categoría siempre que estén acompañados por padres o tutores.

Sturzenegger justificó la decisión en la necesidad de desarmar estructuras que, según afirmó, históricamente permitieron la censura, y cuestionó la intervención estatal en la cultura. En su mensaje, también apuntó contra gobiernos anteriores por no avanzar en este tipo de reformas y remarcó que la nueva normativa busca trasladar la responsabilidad de elección a las familias, reduciendo el rol del Estado en la regulación de contenidos cinematográficos.