El Gobierno nacional reunirá a la mesa política un día antes de que el Senado inicie el debate de la reforma laboral, una de las iniciativas centrales de la gestión libertaria.
El proyecto apunta a introducir cambios estructurales en el mercado de trabajo y forma parte de la segunda etapa del mandato de Javier Milei, en un contexto de fuerte tensión política y negociaciones contrarreloj.

El oficialismo buscará avanzar con la media sanción en la Cámara alta para que la iniciativa continúe su recorrido legislativo en la Cámara de Diputados, donde en la Casa Rosada confían en reunir los votos necesarios para alcanzar la aprobación definitiva. La estrategia incluye intensificar el diálogo con los bloques aliados y sectores clave de la oposición, con el objetivo de asegurar el respaldo parlamentario.
En paralelo, el Ejecutivo mantiene en agenda el debate del proyecto de régimen penal juvenil, que propone reducir a 13 o 14 años la edad de imputabilidad de los menores que cometan delitos. Según el cronograma legislativo, la iniciativa sería dictaminada este miércoles en un plenario de comisiones de Diputados y tratada en sesión el jueves, lo que anticipa una semana de alta intensidad política en el Congreso y decisiones clave para el rumbo de las reformas impulsadas por el Gobierno.
