La actriz tuvo problemas al regresar de su viaje de trabajo en Bangkok debido al mal clima en la ciudad; a través de las redes sociales realizó su descargo

Luego de la finalización del mega evento de Pandora que reunió a diferentes modelos e influencers de distintas partes del mundo en Bangkok, Tailandia, Jimena Barón emprendió su regreso a casa. Sin embargo, al entrar a Sudamérica, el avión tuvo que hacer una parada obligatoria en Paraguay debido a la tormenta eléctrica en Buenos Aires. Mientras tanto, la actriz relató su mal momento en pleno viaje. “No me agrada en absoluto”, manifestó.

Como suele realizar a diario, mediante las historias de Instagram, Barón comparte con sus más de seis millones de seguidores los momentos más importantes de la jornada, en ciertos casos, en estilo crónica, como el reciente percance que tuvo en su vuelta a Buenos Aires.

“Nos dijeron que hay una tormenta demasiada intensa y que el avión no puede aterrizar (mirá que es un Lufthansa de dos pisos, eh). Cuestión, aterrizamos en Paraguay y nos quedaremos arriba del avión esperando a que el clima mejore”, comenzó la cantante.

“Hace 35 horas que me fui del hotel en Tailandia y no sé si voy a Buenos Aires, a Perú o si me quedo a vivir en Paraguay (muy lúcida me bañé en Alemania y al menos estoy fresh)”, continuó Barón con un toque de humor. Minutos después anunció que el avión partiría rumbo a su destino final, pero incluso, le confirmaron que tal vez eso no suceda.

“Fantástico. Llenaron de nafta a tope y van a ‘intentar’ aterrizar en Buenos Aires esquivando la tormenta (odio volar y esta situación no me agrada en absoluto). Si esto no fuera posible, atención, vamos a aterrizar en San Pablo”, contó Jimena y agregó: “Un tripulante me dijo: vos sentate y quedate tranquila, a menos que no nos veas tranquilos a nosotros. Y se rio y yo me reí así”.

En su tiempo en Asunción aprovechó para bromear acerca de si no llegara a aterrizar en la Argentina y por ello agregó una foto popular del personaje de Matilda de camino a la escuela con los libros en su carrito, y refirió: “Momo [Morrison, su hijo] el lunes yendo al colegio”.

Lo cierto es que luego de casi dos horas, la artista tuvo suerte y el avión pudo aterrizar en Buenos Aires, después de “tres vueltas”, según explicó.