El peronismo atraviesa un nuevo capítulo de tensiones internas mientras busca definir una estrategia política para enfrentar al gobierno de Javier Milei.
La disputa entre La Cámpora y el sector del gobernador bonaerense Axel Kicillof volvió a quedar expuesta tras la apertura de sesiones en la provincia de Buenos Aires, donde el silencio del mandatario sobre la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner generó críticas dentro del kirchnerismo duro.

Desde el espacio que conduce Máximo Kirchner sostienen que el peronismo debe mantener en el centro de la agenda la denuncia de una supuesta “proscripción” contra la exmandataria. En cambio, el entorno de Kicillof plantea priorizar una agenda vinculada a la gestión y al impacto social del ajuste económico, con el objetivo de ampliar la base electoral de cara a los próximos años. En medio de esa disputa también se mueve el massismo, que marcó diferencias y mantiene su propia estrategia dentro del espacio.
Mientras tanto, Cristina Fernández de Kirchner mantiene reuniones con distintos dirigentes para explorar la posibilidad de construir un frente opositor más amplio rumbo a 2027. En ese marco, uno de los encuentros más destacados fue con Miguel Ángel Pichetto, quien planteó la necesidad de conformar una coalición amplia similar a la que lideró Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil. Sin embargo, las diferencias internas y el avance de las causas judiciales que involucran a la ex presidenta siguen condicionando el futuro del espacio.
