Nicolás Pasquali, el primer argentino en visitar los 196 países del mundo, completó a comienzos de 2026 el último casillero que le faltaba: la Antártida, el séptimo continente. A los 34 años, celebró el logro tras una expedición que partió desde Ushuaia y demandó casi tres días de navegación, incluyendo el cruce del temido pasaje de Drake. “Lo último que me faltaba no era un país, era un continente”, resumió el viajero, que definió el desembarco en la península antártica como el cierre simbólico de una travesía iniciada más de una década atrás.

La expedición, realizada con Antarpply Expeditions, incluyó a unos 90 pasajeros de 19 nacionalidades y combinó logística de crucero con actividades de exploración. Pasquali pasó nueve días en la región antártica, con desembarcos en islas y en territorio continental, caminatas entre glaciares, navegación en lanchas zodiac, avistaje de fauna —pingüinos, orcas y ballenas— y el clásico nado polar en aguas cercanas a cero grados. El viaje coincidió además con el Año Nuevo, que celebró a bordo en pleno sol de medianoche, una de las postales más impactantes del continente blanco.

Visitar la Antártida tiene un costo que oscila entre 5.700 y más de 10.000 dólares, según el nivel de servicios, e incluye alojamiento, comidas y excursiones, aunque no contempla vuelos ni equipamiento especial. Para Pasquali, más allá del precio, el mayor obstáculo es el desconocimiento sobre la posibilidad de viajar desde Argentina. Con el mapa del mundo y de los continentes ya completo, el aventurero planea ahora organizar viajes grupales a destinos complejos y consolidar su rol como conferencista, convencido de que su mayor conquista no fue solo llegar al último rincón del planeta, sino demostrar que los sueños, con método y constancia, también se pueden planificar.