La Libertad Avanza (LLA), el espacio que lidera el presidente Javier Milei, logró un triunfo contundente en las elecciones legislativas de este domingo y se consolidó como la principal fuerza política del país. Con victorias en 15 provincias, entre ellas los distritos más poblados del país, el oficialismo nacional reconfigura la composición del Congreso y altera el equilibrio político en el mapa argentino.

El bloque peronista, bajo el sello Fuerza Patria y sus aliados provinciales, retuvo siete provincias, mientras que dos jurisdicciones quedaron en manos de partidos locales. El nuevo panorama muestra una Argentina atravesada por una marcada heterogeneidad política y por una distribución del poder más fragmentada que en los comicios de 2023.


El avance del oficialismo: 15 triunfos provinciales

El mapa político se tiñó de violeta, tal como había anticipado Milei en sus declaraciones públicas. La Libertad Avanza ganó en los cuatro distritos que concentran más del 60% del padrón electoral —Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe—, además de imponerse en Chaco, Chubut, Entre Ríos, Jujuy, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta y San Luis.

En el total nacional, LLA obtuvo el 40,66% de los votos, frente al 31,70% de Fuerza Patria y sus aliados, lo que representa una diferencia de casi dos millones de sufragios. En números absolutos, el oficialismo sumó 9.341.798 votos, mientras que el peronismo alcanzó 7.284.477.


El desempeño del peronismo y las fuerzas locales

El frente Fuerza Patria se impuso en Formosa, Catamarca, Tucumán, San Juan, La Pampa, Santa Cruz y La Rioja, aunque en esta última provincia la diferencia fue mínima, de apenas tres décimas.
En Santiago del Estero, volvió a ganar el Frente Cívico por Santiago, liderado por el gobernador Gerardo Zamora, aliado del kirchnerismo. En Corrientes, el triunfo fue para el oficialismo provincial Vamos Corrientes, del radical Gustavo Valdés.

La suma de los votos peronistas abarcó distintas denominaciones provinciales, como Frente Fuerza Patria Peronista (Santiago del Estero), Fuerza Entre Ríos, Fuerza San Juan, Fuerza Santacruceña, Frente Pueblo (San Luis) y Unidos Podemos (Chubut), además de listas locales en Tucumán, La Rioja, Formosa y La Pampa.


Buenos Aires: el bastión decisivo

Con el 37% del padrón nacional, la provincia de Buenos Aires volvió a definir la elección. La Libertad Avanza logró revertir la derrota sufrida en los comicios provinciales de septiembre y se impuso con el 41,45% de los votos, apenas por encima del 40,91% de Fuerza Patria.
El oficialismo nacional sumó 3.605.127 votos, mientras que el peronismo perdió más de 260.000 sufragios respecto de la última elección.


Resultados en las principales provincias

En Córdoba, donde reside el 9% del electorado, LLA dio la sorpresa: alcanzó el 42,35% frente al 28,32% de Provincias Unidas, el espacio del gobernador Martín Llaryora. En Santa Fe, Milei también amplió su ventaja, con 40,67% frente al 28,7% de Fuerza Patria.

En la Ciudad de Buenos Aires, el oficialismo nacional, aliado con el PRO, reafirmó su dominio con 47,35% para diputados y 50,32% para senadores. En Mendoza, en alianza con la UCR local del gobernador Alfredo Cornejo, LLA obtuvo una victoria categórica con 53,63% de los votos, duplicando al peronismo provincial.


Comparativa histórica: de minoría emergente a hegemonía electoral

El avance de LLA resulta notable si se lo compara con las elecciones de 2023, cuando había ganado solo en siete provincias, y más aún con 2021, cuando no tenía presencia nacional. En cuatro años, Milei pasó de liderar una fuerza emergente con poco más del 4% de los votos a encabezar una estructura nacional con casi el 41% del electorado.

En números concretos, La Libertad Avanza sumó 2,6 millones de votos más que en 2023 y 8,2 millones más que en 2021.
El peronismo, por su parte, perdió más de 1,8 millones de votos respecto de los comicios presidenciales de hace dos años, cuando Unión por la Patria había logrado imponerse en 14 distritos.

La coalición opositora Juntos por el Cambio, hoy disuelta, desapareció prácticamente del mapa: la mayoría de sus votantes migraron hacia LLA o se integraron a alianzas provinciales.


Participación y votos en blanco

La participación electoral alcanzó el 67,92%, lo que implica que 11,5 millones de ciudadanos no concurrieron a votar. La cifra representa una baja de diez puntos porcentuales respecto de 2023 y refuerza la tendencia de desinterés en los comicios legislativos.

Los votos en blanco sumaron 660.545 sufragios (2,73%), muy por debajo del 10% registrado en 2023, cuando más de 2,8 millones de electores optaron por esa alternativa.


Un nuevo tablero político

Con estos resultados, La Libertad Avanza se consolida como la principal fuerza política del país y refuerza su control sobre el Congreso, mientras que el peronismo enfrenta un proceso de reconfiguración interna y las fuerzas provinciales mantienen su peso en distritos clave.

El mapa político argentino exhibe así un nuevo equilibrio: un oficialismo nacional con presencia dominante, un peronismo reducido pero aún competitivo en el norte y sur del país, y un sistema de partidos que continúa su transformación bajo el signo del fenómeno libertario.