El ministro del Interior, Diego Santilli, retomó su gira por las provincias con el objetivo de consolidar apoyos legislativos para el paquete de reformas que el Gobierno enviará al Congreso.

En Mendoza fue recibido por el gobernador Alfredo Cornejo, quien ratificó su respaldo a la agenda impulsada por el presidente Javier Milei. El funcionario ya había mantenido encuentros con otros mandatarios considerados dialoguistas, como Marcelo Orrego (San Juan) e Ignacio Torres (Chubut), en una estrategia orientada a reforzar alianzas clave antes del inicio de las sesiones ordinarias.

La iniciativa oficial incluye proyectos vinculados al fortalecimiento de la propiedad privada, desalojos, cambios en la Ley de Glaciares, regulación de tierras rurales y endurecimiento de penas, entre otros puntos. Sin mayoría propia en el Congreso, La Libertad Avanza depende de acuerdos con gobernadores para avanzar con estas reformas. En ese contexto, el Gobierno busca retomar la iniciativa política y dejar atrás recientes tensiones internas, apostando a una agenda centrada en la gestión y el ordenamiento normativo.

Sin embargo, las negociaciones se dan en un escenario complejo. La caída de la recaudación y la baja en las transferencias automáticas —que registraron un descenso real del 14% en marzo— incrementaron la presión sobre las finanzas provinciales. Aunque el Ejecutivo giró $47.000 millones en Aportes del Tesoro Nacional a 11 distritos, los gobernadores reclaman mayor previsibilidad y recursos para obras. A esto se suma la discusión por la reforma electoral, que incluye la eliminación de las PASO y la unificación de calendarios, un punto que genera resistencias incluso entre aliados y tensiona el delicado equilibrio político.