En la antesala de la final del Mundial frente a España, Lionel Scaloni volvió a exhibir el perfil sereno que caracterizó su ciclo al frente de la Selección argentina.

Aunque expresó su malestar por la modificación del cronograma de entrenamientos debido a compromisos organizativos, rápidamente dejó de lado ese tema para enfocarse en lo verdaderamente importante: la preparación del equipo para el partido más trascendental del torneo.
El entrenador aprovechó la conferencia de prensa para destacar el legado del plantel y, en especial, el de Lionel Messi. Scaloni remarcó que el capitán fue uno de los grandes responsables de la etapa más exitosa de la Selección en las últimas décadas y aseguró que los futbolistas de este grupo construyeron una historia que será recordada por mucho tiempo, independientemente del resultado de la final.
Con un mensaje que trascendió lo futbolístico, el DT sostuvo que el recorrido realizado por Argentina durante el Mundial ya representa un motivo de orgullo. Señaló que el equipo logró convertirse en un ejemplo por su compromiso, capacidad de superación y competitividad, y expresó su deseo de coronar ese camino con un nuevo título para el país.
Al analizar al rival, Scaloni elogió el presente de España y afirmó que ambos seleccionados llegaron con méritos propios al encuentro decisivo. Consideró que las dos selecciones comparten una propuesta ofensiva basada en el control del balón y destacó la evolución que mostró el conjunto español a lo largo del campeonato, al que calificó como uno de los equipos de mejor rendimiento del certamen.
El técnico también se refirió a Lamine Yamal, la gran figura del seleccionado español. Lo definió como uno de los talentos más importantes del fútbol actual y reconoció que será uno de los jugadores a controlar durante la final, aunque aclaró que la estrategia argentina estará enfocada en neutralizar el funcionamiento colectivo del rival más que en una marca individual.
Por último, Scaloni resaltó el crecimiento futbolístico que mostró Argentina durante el torneo y valoró especialmente el rendimiento exhibido en la semifinal frente a Inglaterra. Con la tranquilidad que transmite desde el banco de suplentes y un liderazgo consolidado dentro del grupo, el entrenador afrontará una nueva final mundialista con la convicción de que su equipo volvió a instalar a la Selección argentina entre las grandes potencias del fútbol internacional.
