(Desde Jerusalén, Israel) Frente a la guerra aérea que libra Israel contra Irán, la ciudad vieja de Jerusalén amaneció hoy protegida por la policía local para evitar posibles ataques terroristas.

El temor del gobierno israelí es que atacantes palestinos vinculados a Hamas o Hezbollah se muevan desde Cisjordania a Jerusalén para apuñalar a turistas o vecinos que recorren las cercanías del Muro de los Lamentos.

Las fuerzas de seguridad vigilan la zona y adentro de la Ciudad Vieja para monitorear los escasos autos que han quedado estacionado, revisar los tachos de basura y pedir documentos a todas las personas que caminan por las calles estrechas de Jerusalén.

Chequear los autos y los tachos de basura es clave: allí los terroristas pueden dejar una bomba que asesine a sangre fría.

Todos los negocios están cerrados. Los turistas se quedan en sus hoteles, el movimiento en las calles es escaso, por fuerza mayor, y a plena luz del día.

En Jerusalén ya se sabe que Irán ataca cuando la noche cae, y las sombras se ciernen sobre la muralla histórica de la ciudad.