El Gran Premio de Miami atraviesa horas de máxima incertidumbre por las fuertes lluvias y el riesgo de tormentas eléctricas que afectan a la ciudad.

La organización y la FIA siguen de cerca la evolución del clima, ya que la presencia de actividad eléctrica podría obligar a detener la competencia por razones de seguridad. Incluso, el horario de largada fue adelantado para intentar evitar el peor momento del temporal.

En medio de este escenario, Franco Colapinto se prepara para una carrera clave en su temporada. El piloto argentino largará desde la octava posición, por delante de su compañero en Alpine F1 Team, Pierre Gasly. Las condiciones de lluvia podrían favorecer al bonaerense, ya que este tipo de carreras suelen reducir diferencias entre autos y premiar la concentración y la capacidad de adaptación de los pilotos.

El circuito del Miami International Autodrome podría transformarse en una pista muy complicada debido al agua acumulada y la baja visibilidad. El trazado combina largas rectas y sectores técnicos que bajo lluvia aumentan el riesgo de accidentes, ingresos del auto de seguridad y banderas rojas. Con temperaturas cercanas a los 27 grados y alta humedad, el clima seguirá siendo el gran protagonista de la jornada.