El robot cuadrúpedo Spot, potenciado con la nueva IA de Google basada en Gemini Robotics-ER 1.6, representa un avance clave en la robótica al permitirle ejecutar tareas sin programación específica.
A diferencia de los sistemas tradicionales, ahora puede interpretar instrucciones en lenguaje natural, organizar objetos y realizar actividades cotidianas como recoger ropa o incluso pasear un perro, combinando visión por computadora, comprensión del entorno y planificación.

Este desarrollo marca un salto significativo frente a la robótica convencional, ya que el robot puede adaptarse a contextos variables y decidir cómo ejecutar las tareas por sí mismo. Sin embargo, las pruebas también evidencian limitaciones, como errores en la manipulación de objetos, lo que demuestra que la IA aún no alcanza un nivel de razonamiento físico equivalente al humano.
Aunque las demostraciones incluyeron tareas domésticas, su principal aplicación está en el ámbito industrial, donde Spot puede inspeccionar entornos complejos, detectar riesgos y evaluar condiciones de manera autónoma. Pese a los avances, expertos de Google DeepMind señalan que todavía existen desafíos en la comprensión del mundo físico, por lo que la autonomía total requerirá mejoras en fiabilidad y adaptación a situaciones reales.
