Cuatro detenidos, entre ellos un tucumano con antecedentes, formaban parte de una red interprovincial que transportaba 151 kilos de marihuana y dos de cocaína. La Justicia Federal sigue la pista de un nodo de distribución en territorio tucumano.

Un operativo antidrogas sin precedentes en la provincia de La Rioja volvió a poner a Tucumán en la mira de las investigaciones federales sobre las rutas del narcotráfico en el Norte Grande. La Policía riojana incautó 151 kilos de marihuana y dos kilos de cocaína, un cargamento valuado en aproximadamente 3.000 millones de pesos. La principal hipótesis judicial sostiene que el cargamento partió desde territorio tucumano, utilizado como escala clave de almacenamiento y acondicionamiento vehicular.

El procedimiento fue el resultado de seis meses de investigación coordinada por la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico y la Justicia Federal. Tres hombres y una mujer habían arribado a la capital riojana entre la tarde del domingo y el lunes, alojándose en un céntrico hotel. Los efectivos policiales interceptaron el vehículo de la banda en inmediaciones del hospedaje, donde se halló el millonario cargamento antes de que fuera trasladado a su destino final.

La pista tucumana y el perfil de los detenidos

Aunque inicialmente trascendió que todos los involucrados provenían de la provincia, la investigación precisó las identidades y orígenes de la organización interprovincial:

  • Paulo Alejandro Benavidez (44 años): Oriundo de Tucumán, con antecedentes penales por una causa vinculada a estupefacientes en Santiago del Estero y otra por lesiones en Salta.
  • Blanca Trinidad Aparicio (45 años): Domiciliada en la ciudad fronteriza de Orán, Salta.
  • Diego Ernesto Hoyos (40 años): Con residencia fijada en La Banda, Santiago del Estero.
  • Cuarto implicado: Permanece detenido mientras la Justicia Federal completa las diligencias de rigor para confirmar su filiación.

El ministro de Seguridad riojano, Miguel Zárate, calificó el procedimiento como histórico y ratificó la magnitud de la logística empleada por la organización para mover semejante volumen de sustancias prohibidas a través de las rutas de la región.

Tucumán: punto de “enfriamiento” en el mapa del delito

Para los investigadores, la mecánica delictiva responde a un patrón conocido en el NOA: la droga ingresa desde Bolivia por los pasos de Salta o Jujuy, baja por las arterias nacionales y recala en Tucumán. En la provincia funcionaría un centro de acopio transitorio —conocido en la jerga como lugar de “enfriamiento”— donde los vehículos se reacondicionan con dobles fondos y compartimentos ocultos antes de continuar rumbo a Cuyo o el centro del país.

Este caso remite de forma directa a lo ocurrido en enero pasado en la capital tucumana. Durante una medida judicial por amenazas, personal policial allanó un taller mecánico ubicado sobre calle San Juan al 1.800, encontrando 160 kilos de marihuana. Aquel predio, alquilado por un santiagueño, presentaba un constante movimiento de camionetas que los vecinos advertían a diario, funcionando presuntamente como base para preparar vehículos de transporte de estupefacientes.

Con las pruebas reunidas en La Rioja, los juzgados intervinientes no descartan nuevas órdenes de allanamiento y detenciones en San Miguel de Tucumán y zonas aledañas durante las próximas horas para desarticular los eslabones locales de la red.