Las acciones de IBM registraron el 23 de febrero su mayor caída en más de dos décadas, con un desplome del 13% tras el lanzamiento de Claude Code, la nueva herramienta de inteligencia artificial de Anthropic.

El mercado interpretó que esta tecnología podría alterar de forma profunda el negocio de modernización de sistemas basados en COBOL, un segmento históricamente rentable para la compañía. Según datos reportados por Bloomberg, la caída borró más de USD 31.000 millones en valor de mercado y profundizó un febrero ya negativo para la firma.

Claude Code promete automatizar tareas críticas en la actualización de software legado, como el mapeo de dependencias, la documentación de flujos y la detección de riesgos en extensas bases de código COBOL, lenguaje que aún sostiene buena parte de la infraestructura financiera y gubernamental de Estados Unidos. De acuerdo con Forbes, hasta el 95% de las transacciones en cajeros automáticos del país dependen de este sistema. Durante décadas, gigantes de la consultoría como Accenture y Cognizant construyeron equipos numerosos y costosos para encarar procesos que podían extenderse por años; la automatización amenaza con reducir drásticamente esos tiempos y presupuestos.

El impacto se extendió a otras compañías tecnológicas y de ciberseguridad, en una jornada de alta volatilidad que reflejó el temor a una disrupción acelerada por la IA. Sin embargo, algunas voces del mercado relativizaron la reacción. Desde JPMorgan Chase cuestionaron la idea de que la inteligencia artificial destruya el negocio del software, mientras que analistas de LPL Financial y Wedbush Securities señalaron que la magnitud de la venta masiva podría responder más a un cambio de narrativa que a un deterioro inmediato en los fundamentos de IBM. El desafío, de fondo, será cómo la histórica tecnológica redefine su propuesta en un mercado donde la automatización avanza más rápido que la renovación de talento especializado.