
La posible boda entre la ganadora de Gran Hermano 2007, Marianela Mirra, y el exgobernador tucumano José Alperovich quedó envuelta en versiones cruzadas respecto de su realización. Mientras la exfigura televisiva confirmó que la ceremonia sería íntima y de bajo perfil, trascendió que el festejo habría sido cancelado por decisión del propio Alperovich.
Según informó Mirra a la periodista Laura Ubfal, la pareja tenía previsto casarse este jueves en una ceremonia reducida en el departamento de Puerto Madero donde Alperovich cumple prisión domiciliaria tras ser condenado a 16 años por abuso sexual. La influencer aseguró que el encuentro sería “solo con testigos y un pequeño grupo de familiares y amigos” y que no habría celebración posterior.
“No habrá fiesta ni nada grande; apenas pediremos un delivery”, señaló, subrayando la intención de mantener discreción en un contexto judicial adverso para el exmandatario.
Sin embargo, TN reveló que la boda habría sido suspendida a último momento debido al temor de Alperovich a una eventual intervención judicial si se realizaba un festejo en su domicilio.
Desmentidas y tensiones en torno al anuncio
Mirra también salió al cruce de rumores sobre un presunto embarazo o un tratamiento de fertilidad. “No estoy embarazada, nunca existió tal cosa. Hay ganas de creer que pueden venir tiempos mejores después de semejante denuncia falsa”, afirmó, en referencia a la situación judicial de su pareja.
La pareja había enviado invitaciones digitales por WhatsApp, aunque en las últimas horas varios destinatarios recibieron mensajes de disculpas del propio Alperovich, quien les informó que finalmente no podrían asistir a la ceremonia prevista en el complejo Zen City.
El exgobernador obtuvo el beneficio de la prisión domiciliaria en abril, al cumplir 70 años, tras una resolución del juez Juan Ramos Padilla basada en argumentos de salud.
Malestar entre invitados y un antecedente reciente
La decisión de reducir drásticamente la lista de asistentes generó sorpresa entre allegados al exmandatario, muchos de los cuales ya habían adquirido pasajes y atuendos para la ocasión. Alperovich estaría acompañado únicamente por dos testigos en lo que sería su segundo matrimonio, luego de su vínculo con Beatriz Rojkés, con quien tuvo cuatro hijos.
En el entorno del exgobernador relacionan la cautela con el reciente antecedente de Cristina Fernández de Kirchner, quien también cumple prisión domiciliaria. Tras recibir a nueve economistas en su domicilio, el juez federal Jorge Gorini dispuso nuevas restricciones: visitas de hasta dos horas, dos veces por semana y un máximo de tres personas por encuentro.
Para evitar una situación similar, asesores de Alperovich habrían recomendado limitar al mínimo la presencia de invitados, lo que incrementa la incertidumbre sobre si la boda finalmente tendrá lugar.
