La empresa Familiar Machines & Magic desarrolló “Familiar”, una mascota robótica con forma de perro que utiliza inteligencia artificial para interactuar con las personas desde lo emocional.

A diferencia de otros dispositivos, no está pensada para tareas domésticas, sino para observar, interpretar y responder al estado de ánimo de quienes conviven con ella.

El robot incorpora sensores, cámaras y micrófonos que le permiten analizar gestos, voz y lenguaje corporal mediante IA multimodal. Así, puede reaccionar con movimientos y comportamientos similares a los de una mascota real, como acercarse ante el estrés o mostrar entusiasmo, aprendiendo además rutinas y adaptando su conducta con el tiempo.

Además del acompañamiento emocional, el dispositivo busca influir en hábitos cotidianos, promoviendo conductas más saludables de manera no invasiva. Puede interactuar físicamente para sugerir pausas o активности, y está diseñado tanto para adultos —como compañía— como para niños, fomentando el juego sin pantallas.

En cuanto a la privacidad, la empresa asegura que los datos se procesan dentro del propio dispositivo, quedando bajo control del usuario. Por ahora, Familiar es un prototipo en fase de prueba, pero anticipa una nueva categoría de tecnología centrada en la interacción emocional dentro del hogar.