Insólito y peligroso: registraron en video el robo de una tapa de cloaca con un carro de tracción a sangre
Foto: Redacción Radio Contacto 104.5 MHz
Una cámara de seguridad privada captó la maniobra delictiva en la esquina de Pasaje Calchaquíes y 2 de Octubre. Vecinos reclaman ante el grave riesgo de accidentes que genera la boca de tormenta abierta en plena calzada pública.
Un episodio que combina la audacia delictiva con el deterioro de la infraestructura urbana quedó al descubierto en San Miguel de Tucumán. En las últimas horas, las cámaras de seguridad de una vivienda particular registraron el momento exacto en que un hombre sustrajo una pesada tapa de cloaca del sistema pluvial y sanitario urbano, cargándola en un carro traccionado a caballo para luego darse a la fuga sin mayores complicaciones.
El hecho se produjo en la intersección de pasaje Calchaquíes y calle 2 de Octubre, una zona transitada de la periferia capitalina donde conviven el tráfico diario de vehículos particulares, transporte de reparto y una constante circulación vecinal. De acuerdo con el registro fílmico aportado por los propios habitantes del sector, el individuo detuvo la marcha del carro, descendió con total tranquilidad, retiró la estructura de hierro y, tras acomodarla entre la carga del vehículo de tracción a sangre, abandonó la cuadra a paso firme.
Este tipo de sustracciones, que suelen estar vinculadas al mercado clandestino de reventa y fundición de metales por kilo, trasciende el mero perjuicio patrimonial contra el erario público y los servicios sanitarios de la provincia. El impacto inmediato de la maniobra recae de lleno sobre la seguridad ciudadana: retirar una cubierta de estas dimensiones deja al descubierto un pozo profundo y ciego en plena vía de tránsito, transformándolo en una trampa inadvertida tanto para automovilistas y motociclistas como para transeúntes, especialmente durante las horas nocturnas o en días de lluvia.
En los barrios de la capital, el robo de mobiliario urbano metálico —que abarca desde tapas de registro y rejillas pluviales hasta cables y medidores— representa un dolor de cabeza recurrente para los frentistas. Los reclamos suelen apuntar no solo a la reposición técnica de la tapa, que suele demorar semanas o meses debido a los costos de reposición de estos componentes de fundición pesada, sino a la falta de controles sobre los circuitos de compraventa ilegal de chatarra que alimentan la demanda de estos elementos.
Las grabaciones de seguridad ya fueron difundidas y puestas a disposición para individualizar al responsable del carro y su recorrido de escape, mientras los vecinos de calle 2 de Octubre y Pasaje Calchaquíes improvisan señalizaciones precarias con ramas y neumáticos para evitar que algún vehículo termine incrustado en el orificio.
