El cantante está en plena gira de conciertos por los Estados Unidos; el martes pasado la policía lo detuvo mientras conducía su auto intoxicado por sustancias no reveladas y lo trasladó a una comisaría, donde pasó la noche

“Ha sido una semana difícil”, dijo Justin Timberlake en la noche del viernes, durante una breve pausa que hizo en el concierto que ofrecía en el United Center de Chicago. Y luego de esa semana realmente complicada, el público lo sostuvo con largos aplausos. “Sé que a veces es difícil quererme, pero ustedes siguen haciéndolo, y yo a ustedes”. Al menos un respiro desde que en la madrugada del último martes fuera arrestado por conducir de manera imprudente y pasar un semáforo en rojo a consecuencia de un estado alterado. La policía de los Estados Unidos consideró la detención como un DWI (Driving While Intoxicated), lo cual significa que se detiene a una persona cuando hay alguna evidencia de consumo de alcohol, drogas o cualquier medicamento o sustancias.

Según algunos medios norteamericanos, cuando la policía le preguntó su nombre, él contestó: “Justin”, y de inmediato agregó: “Esto va a arruinar la gira”. Pero la gira sigue. Anoche se presentó en Chicago y durante las próximas semanas tiene previsto dar más conciertos en los Estados Unidos, hasta que llegue el momento de cruzar el Atlántico para un tour europeo que tiene agendado desde hace varios meses. En total, hasta mediados de diciembre, le quedan por delante más de sesenta conciertos.

Mientras tanto, tendrá que resolver la cuestión judicial. El martes ingresó a una comisaría de Sag Harbor Village, en el estado de Nueva York, donde pasó la noche. Y si bien por la mañana ya estaba afuera y sin necesidad de pagar una fianza, salió acompañado de su abogado, que ahora se encarga de la cuestión formal del arresto. En principio, tendrá que declarar el miércoles y ese mismo día subirá el escenario del Madison Square Garden de Nueva York, para continuar con la serie de conciertos que viene ofreciendo en la costa este de los Estados Unidos. Mientras tanto, su esposa, Jessica Biel, está filmando una película muy cerca de allí. Entre julio y septiembre Timberlake girará por Europa y entre octubre y diciembre volverá a dar conciertos en su país. Por el momento, el último programado es el que tiene agendado el 20 de diciembre en Kansas City.

Según el informe policial, un oficial de Sag Harbor vio el BMW de Timberlake saliéndose de su carril y pasando una señal de alto. El oficial detuvo el auto y notó que el artista tenía los ojos “enrojecidos y vidriosos” y un “fuerte olor” a alcohol en el aliento, y estaba inestable sobre sus pies. Luego le pidió al cantante que se sometiera a una serie de pruebas de sobriedad, incluyendo caminar en línea recta y pararse sobre una pierna, en las que “tuvo un mal desempeño”, según el informe. “Tomé un martini y seguí a mis amigos a casa”, le dijo Timberlake al oficial, según el informe. Además, rechazó tres solicitudes para realizarse una prueba de alcoholemia.

Anoche, luego de esa pausa que usó para referirse al hecho, pero sin mencionarlo directamente, volvió la vista a su banda y comenzó a entonar el tema “Selfish”, primer corte de su álbum Everything I Thought It Was, que es el que está presentando durante la gira. Justin no se disculpó explícitamente ni se refirió directamente al incidente, pero su sentimiento pareció implícito en esos breves comentarios.