Francesca Baruzzi afrontará su segunda experiencia olímpica en los Juegos de Invierno con un objetivo claro: pelear por un diploma olímpico.
La esquiadora de 27 años fue elegida como una de las abanderadas de la delegación argentina, la más numerosa desde Torino 2006, integrada por ocho atletas. Junto a Nicole Begue y Tiziano Gravier, será una de las representantes nacionales en esquí alpino.

Tras su debut en Beijing 2022, donde consiguió dos Top 30 en slalom gigante y super-G, Baruzzi llega con mayor madurez deportiva. En diálogo con TN, aseguró sentirse más preparada desde lo físico, lo mental y lo técnico, y remarcó que esta vez apunta no solo a vivir la experiencia olímpica, sino a competir de igual a igual con las principales potencias del mundo. Su trayectoria incluye más de una década en el circuito profesional y una vida dedicada al esquí desde la infancia, entre Bariloche, Ushuaia, Estados Unidos y Europa.
Consciente de la magnitud del desafío frente a delegaciones numerosas y poderosas, la atleta se mostró confiada en el potencial del equipo argentino. “Hay expectativas de medalla, hay que soñar en grande”, afirmó, aunque marcó un objetivo concreto y realista: ubicarse dentro del top 7 para obtener un diploma olímpico. Con experiencia, ambición y preparación, Baruzzi se perfila como una de las grandes cartas argentinas en el esquí alpino.
