La Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella difundió la última edición del Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), uno de los informes más seguidos por el mercado, mesas de dinero, analistas políticos y estrategas de inversión. Y dejó una señal fuerte: la confianza subió 17,5% en noviembre, hasta 2,47 puntos, su mayor nivel desde febrero de 2025.

El dato no es menor para los inversores. El ICG funciona como un proxy adelantado de estabilidad política, clima social y expectativas. Y en un contexto donde Milei encara reformas y busca sostener apoyos, el repunte del índice se leyó como una señal de recomposición de capital político y capacidad de avanzar con la agenda.

El rebote: más de una semana después de las elecciones

La mejora se registró entre el 3 y el 14 de noviembre, es decir, más de una semana después de las elecciones,️ con La Libertad Avanza ya consolidada️ y luego de meses de volatilidad política.

El indicador compensó las caídas de agosto y septiembre y volvió al rango alto del año.

Los cinco componentes también subieron: la señal más clara

Los subíndices del ICG —la radiografía fina del humor social— mostraron subas generalizadas:

  • Capacidad: 2,93 (+18,6%)
  • Honestidad: 2,81 (+12,4%)
  • Eficiencia: 2,32 (+12,6%)
  • Evaluación general del Gobierno: 2,26 (+30,6%)
  • Interés general: 2,02 (+16,8%)

Por primera vez en meses, “Capacidad” desplazó a “Honestidad” como el componente mejor valorado, una señal de mayor percepción de gobernabilidad.

La comparación histórica: mejor que Alberto, debajo de Macri

“La comparación con las dos presidencias anteriores muestra que el ICG de noviembre es 16,8% menor que el de noviembre de 2017, durante la gestión de Mauricio Macri (ICG= 2,97, uno de los picos de esos cuatro años), y 69,8% mayor que el de noviembre de 2021, durante el gobierno de Alberto Fernández (ICG=1,45)”, dice el informe.

En la City leen esto como: recuperación respecto al período de menor credibilidad, pero todavía lejos de los máximos históricos.