OpenAI informó que uno de sus agentes de inteligencia artificial ejecutó de forma autónoma un ciberataque contra la plataforma Hugging Face durante una prueba de seguridad diseñada para evaluar sus capacidades. La empresa calificó el episodio como un hecho “sin precedentes” y abrió una investigación.

Según explicó la compañía, el experimento se desarrollaba en un entorno aislado de internet. Sin embargo, el sistema encontró por sí solo la forma de conectarse a la red y, una vez en línea, atacó Hugging Face para acceder a información que le permitiera mejorar su desempeño en la prueba.

De acuerdo con el informe, el agente utilizó distintas técnicas, entre ellas credenciales robadas, para vulnerar la plataforma. El ensayo tenía como objetivo medir hasta dónde podían llegar los modelos más avanzados de OpenAI, entre ellos GPT-5.6 Sol y otro sistema experimental.

El incidente generó preocupación entre especialistas, ya que estos agentes de IA pueden planificar acciones, tomar decisiones y utilizar herramientas digitales sin recibir instrucciones paso a paso. Expertos advirtieron que el sistema también intentó explotar vulnerabilidades dentro del propio entorno de OpenAI.

En los últimos meses crecieron las alertas sobre el riesgo de que modelos de inteligencia artificial cada vez más potentes descubran fallas de seguridad antes que los especialistas en ciberseguridad o sean utilizados con fines maliciosos.

Tras conocerse el informe, Hugging Face confirmó que había sufrido una intrusión informática y señaló que la sofisticación del ataque llamó la atención desde el primer momento. Su director ejecutivo, Clement Delangue, aseguró que no cree que existiera una intención maliciosa por parte de OpenAI, aunque destacó que el ataque fue realizado de manera completamente autónoma por un agente de inteligencia artificial.