La inflación de mayo se ubicó en 2,1%, marcando el segundo mes consecutivo de desaceleración y consolidando una tendencia a la baja tras el pico registrado meses atrás.

El dato fue celebrado por el Gobierno como una señal positiva en el proceso de estabilización económica.

Sin embargo, la mejora en los índices de precios todavía no se traduce en un alivio para gran parte de la población. Millones de argentinos continúan con dificultades para llegar a fin de mes debido a la pérdida acumulada del poder adquisitivo y al desfasaje entre los ingresos y el costo de vida.

Según los últimos datos oficiales disponibles, los salarios registrados crecieron 28,1% interanual en marzo, por debajo de la inflación acumulada, que alcanzó el 32,6% en ese período y el 33,2% anual a mayo. Esta diferencia explica, en parte, el deterioro del consumo y la sensación de que el dinero rinde cada vez menos.

A esta situación se suma que muchos bienes y servicios continúan ajustándose mediante mecanismos de indexación. Las tarifas de servicios públicos fueron el rubro que más aumentó en el último año, con una suba del 48%, impulsada por la reducción de subsidios.

También registraron incrementos superiores al promedio la educación privada, con un alza del 42,7%, y el transporte, que acumuló un aumento del 42,1%. Las comunicaciones, los restaurantes y hoteles y los alimentos evolucionaron en línea con la inflación general.

En otros sectores, como recreación y cultura y salud, los aumentos fueron más moderados, aunque igualmente impactaron en los presupuestos familiares. En el caso de la salud, la suba de las cuotas de medicina prepaga fue parcialmente compensada por una menor presión en algunos medicamentos.

Por último, rubros como prendas de vestir y calzado mostraron incrementos muy por debajo del promedio inflacionario, con una variación anual del 12%. También quedaron por debajo de la inflación bebidas alcohólicas, tabaco y equipamiento para el hogar, aunque el escenario general continúa reflejando las dificultades que enfrentan los hogares para recuperar su capacidad de compra.