La morosidad de las familias argentinas alcanzó un récord histórico en febrero de 2026.
Según un informe del (IAG), el índice de incumplimiento en créditos personales y tarjetas de crédito llegó al 11,2%, acumulando 17 meses consecutivos de subas. El dato refleja el fuerte deterioro económico de los hogares, ya que hasta mediados de 2025 la mora nunca había superado el 5,1%.

De acuerdo con cifras del (BCRA), el 13,8% de los créditos personales presenta atrasos superiores a 90 días, mientras que en tarjetas de crédito la morosidad alcanza el 11,6%. En el caso de los créditos prendarios, el nivel llega al 6,8%. Aunque las empresas también muestran un aumento en los atrasos de pago, la situación más crítica se concentra en las familias y el consumo financiado.
El informe también destaca la situación de la Provincia de Buenos Aires, donde la morosidad de personas humanas escaló al 18%, muy por encima del promedio nacional. Además, casi cuatro de cada diez pesos en mora del país corresponden a deudores bonaerenses. Sin embargo, provincias como Tucumán, La Rioja y San Luis presentan tasas de incumplimiento aún más elevadas.
El estudio advierte además sobre el fuerte crecimiento de las deudas con entidades no bancarias, especialmente entre los sectores más vulnerables. En ese segmento, el 40% del dinero adeudado se encuentra en situación irregular. Los mayores niveles de mora se registran entre quienes deben montos bajos, particularmente inferiores a $300.000, lo que evidencia que los hogares con menos acceso al crédito formal son los más afectados por la crisis financiera.
