La Dirección de Comercio Interior (DCI) llevó adelante siete operativos simultáneos en distintos puntos de la provincia, en respuesta a denuncias formuladas por comerciantes que señalaron prácticas de competencia desleal.

Los procedimientos, dos de ellos en San Miguel de Tucumán y cinco en localidades del interior, estuvieron orientados a verificar la documentación que respalda el ingreso y la comercialización de productos. En los casos en que no se acreditó su origen legal, la mercadería fue secuestrada de acuerdo con la normativa vigente.

El director de la DCI, Manuel Canto, advirtió que los artículos que ingresan de manera irregular no ofrecen garantías ni posibilidad de cambio, lo que deja desprotegidos a los consumidores. “En el caso de los electrodomésticos, si presentan fallas, no existe reposición ni reparación, lo que implica un perjuicio directo para el comprador”, señaló.

Durante los controles también se detectaron comercios que aplicaban recargos en las operaciones realizadas mediante débito o transferencia, una práctica prohibida por las disposiciones de defensa del consumidor.

Canto destacó que el organismo continuará con estas acciones “para proteger a los tucumanos, garantizar un comercio justo y respaldar a quienes cumplen con la ley”.

Las medidas se enmarcan en la política provincial orientada a promover la transparencia en las transacciones comerciales, resguardar los derechos de los consumidores y asegurar condiciones equitativas para el desarrollo de la actividad económica.