Con la inflación acumulada del primer semestre ubicada en 16,8%, según el último dato del INDEC, varias provincias comenzaron a reactivar las negociaciones salariales con docentes y trabajadores estatales.

El objetivo de los gobernadores es cerrar acuerdos para la segunda mitad del año y evitar conflictos laborales en la antesala de un período con fuerte actividad política y electoral.

En la provincia de Buenos Aires, el gobernador Axel Kicillof logró encauzar la discusión con los sindicatos tras semanas de tensión. El Ejecutivo bonaerense acordó con los gremios docentes y estatales una mejora salarial del 7% en dos etapas, con incrementos en julio y agosto, además del compromiso de volver a revisar los salarios una vez concluido ese período.

En Santa Fe, el escenario aparece más complejo. El gobierno de Maximiliano Pullaro retomará las conversaciones con los gremios de la educación, la salud y la administración pública, mientras que los sindicatos docentes ya anticiparon que reclamarán aumentos significativamente superiores a la inflación acumulada. Además de la cuestión salarial, exigirán mecanismos de actualización automática para evitar nuevas pérdidas frente al aumento del costo de vida.

La situación también presenta dificultades en Entre Ríos. La administración de Rogelio Frigerio ofreció una suba salarial escalonada para los empleados públicos, pero la propuesta fue considerada insuficiente por los gremios docentes. La falta de acuerdo mantiene abierto el conflicto y amenaza con generar medidas de fuerza una vez finalizado el receso invernal.

En Neuquén, las negociaciones avanzan con los sindicatos estatales, que buscan incorporar cláusulas de recuperación salarial por encima de la inflación. Los dirigentes gremiales sostienen que indicadores como alquileres, tarifas y servicios crecieron por encima del IPC, lo que provocó una pérdida del poder de compra pese a los ajustes otorgados durante el año.

Más al sur, en Santa Cruz, el gobernador Claudio Vidal intenta desactivar un conflicto que involucra a docentes, empleados públicos y sectores de las fuerzas de seguridad. Aunque recientemente se alcanzó un acuerdo con los gremios educativos que contempla una mejora salarial del 18,5%, los sindicatos consideran que la recomposición aún resulta insuficiente y anticipan que la discusión salarial continuará durante los próximos meses.