La Cámara de Diputados finalizó las audiencias públicas por la reforma de la Ley de Glaciares sin definir plazos para avanzar con el dictamen, en medio de un fuerte clima de tensión.

El oficialismo evalúa convocar una nueva reunión con gobernadores y referentes de distintos sectores para intentar destrabar un debate que sigue sin fecha clara de resolución.

Durante las exposiciones, se evidenciaron posiciones enfrentadas. Desde el ámbito científico y ambiental, hubo críticas al proyecto por posibles retrocesos en la protección de glaciares y advertencias sobre su inconstitucionalidad, mientras que desde el sector minero defendieron la iniciativa al considerar que busca impulsar inversiones sin afectar el ambiente.

Además, se reiteraron cuestionamientos al proceso legislativo y advertencias sobre una posible judicialización si la ley avanza en estas condiciones. Con una participación masiva y más de 100.000 inscriptos, el debate continúa abierto y marcado por fuertes diferencias políticas, técnicas y sociales.