Tras participar en la LXVI Cumbre del Mercosur, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, visitó este jueves a la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, quien cumple prisión domiciliaria en un departamento ubicado en el barrio porteño de Constitución. Se trata del primer encuentro de relevancia internacional que mantiene la exmandataria desde que comenzó a cumplir su condena bajo esta modalidad.

La visita fue autorizada por el Tribunal Oral Federal N° 2, en cumplimiento de las condiciones establecidas el pasado 17 de junio, cuando se dispuso que Fernández de Kirchner solo puede recibir sin restricciones a familiares, abogados, médicos y personal de custodia. Para cualquier otro visitante, debe solicitarse una autorización judicial previa.

El juez Jorge Gorini, a cargo de la ejecución de la sentencia en la causa conocida como “Vialidad”, firmó la resolución que permitió el encuentro. En el documento, también se recordó que la expresidenta debe cumplir estrictamente las reglas de conducta impuestas, entre ellas evitar cualquier acción que altere la convivencia del vecindario.

El presidente brasileño ya había expresado públicamente su apoyo a Fernández de Kirchner tras la confirmación de su condena por parte de la Corte Suprema de Justicia argentina. En aquel momento, Lula destacó la actitud de su par argentina frente a la situación judicial y señaló: “Le hablé de la importancia de que se mantenga fuerte en estos momentos difíciles”.

Lula también enfrentó una condena judicial en su país en el marco de una causa por corrupción, lo que le impidió participar en las elecciones de 2018. Posteriormente, los fallos fueron revertidos y recuperó sus derechos políticos, lo que le permitió regresar a la presidencia en 2022 tras vencer a Jair Bolsonaro.

La visita del mandatario brasileño fue interpretada como un gesto de respaldo político a Fernández de Kirchner. Gabriel Fuks, parlamentario del Mercosur por Unión por la Patria y presidente de la Comisión de Asuntos Económicos del Parlasur, destacó el impacto regional del encuentro. “Cristina está siendo vista como una perseguida política dentro y fuera de la región. La visita de Lula es significativa y marca el inicio de una campaña internacional de apoyo”, señaló.

Fuks también recordó la experiencia del movimiento “Lula Livre”, impulsado durante el encarcelamiento del presidente brasileño, y sugirió que podría desarrollarse una dinámica similar en torno al caso de Fernández de Kirchner, con declaraciones de solidaridad por parte de referentes y organismos internacionales.