El Gobierno de Javier Milei puso en marcha una nueva etapa política con Diego Santilli como jefe de Gabinete y principal encargado de negociar con los gobernadores. Su misión será conseguir respaldo para el paquete de leyes que el oficialismo considera clave de cara al proyecto de reelección presidencial.

Mientras Santilli gana protagonismo en la relación con las provincias, Karina Milei consolidó su influencia dentro del Ejecutivo. La secretaria general de la Presidencia supervisará la mesa política, las negociaciones con el Congreso y el armado de las alianzas electorales en todo el país.
Como parte de la reorganización, Ignacio Devitt fue designado vicejefe ejecutivo de Gabinete, mientras que Gustavo Coria quedó al frente de la vicejefatura de Interior para coordinar el vínculo con gobernadores, municipios y legisladores.
La jura de Santilli reunió a doce gobernadores y al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, en una señal de respaldo político. Entre los presentes estuvieron los peronistas Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo, habituales aliados del oficialismo en el Congreso, mientras que el sector encabezado por Axel Kicillof no participó del acto.
La agenda legislativa incluye el tratamiento del súper RIGI, la reforma de la Inocencia Fiscal y cambios en el régimen de Propiedad Privada. Sin embargo, la prioridad de Milei es avanzar con la eliminación de las PASO para las elecciones presidenciales, al considerar que las primarias podrían afectar la estabilidad económica y favorecer la unidad del peronismo.
El oficialismo reconoce que reunir los votos necesarios no será sencillo, ya que la iniciativa divide tanto a gobernadores como a sus propios aliados. Ante ese escenario, también analiza la posibilidad de habilitar nuevamente las colectoras, aunque la propuesta genera rechazo en la oposición y en parte de los bloques dialoguistas, por lo que el respaldo de las provincias será determinante.
